miércoles, 31 de octubre de 2012

CiberNoche

Eran las 11 pm, ya entrada casi la madrugada de un día de brujas. Me encontraba hay sentada, cruzada de piernas en el suelo de mi habitación  frente al teclado de mi computadora. Navegaba sin rumbo por el inmenso mundo online. Todo eso me parecía tan común  tan casual. Todas las noches durante casi tres años de mi vida, había estado esperando la llegada de la noche. No tenia hasta ahora ningún sentido, solo esperaba ese lapso de tiempo para estar bien, o por lo menos un poco mejor. Algunas veces me daba por conocer personas, me suscribía a grupos o redes privadas, realmente me gusta mucho entablar buenas charlas así que disfrutaba mucho el hecho de poder hacerlo; otras veces provocaba mi mente con juegos intelectuales que me causaban ansiedad y cansancio  el cansancio suficiente que me daba un motivo para abandonar e ir a dormir. Realmente lo disfrutaba mucho. Sin embargo, no siempre era así. Por algún motivo o por alguna razón entre algunas de aquellas noches no encontraba un motivo para navegar. Quiza tal vez por que a esas horas mi casa se inundaba de un penetrante silencio donde solo escuchaba el teclear de mis dedos, mi respiración  el viento que chocaba en la ventana, uno que otro coche que pasaba por la calle principal o sonidos misteriosos que producía la casa.  Simplemente aparecían en mi unas inmensas ganas de estar quieta, de respirar. Así que me quedaba ahi sentada, frente a la pantalla abría una pagina en blanco y escribía cuanta letra saliera de mi cabeza, sin miedo, sin cordura. Así es como he aprendido a estar conmigo.