domingo, 24 de junio de 2012

Insomnio

El insomnio me visitaba casi 5 veces por semana, así que por las noches tenia el tiempo necesario para que miles de pensamientos pasaran por mi cabeza. y claro ellos sin poder negarse a tomar vida, se instalaban cómodamente dentro de mi. Algunas veces me hacen reír, otras me avergüenzan y otras cuantas me permito dejarlos fantasear. Puedo inventarme historias imposibles, eso es fácil cuando tienes imaginación y un poco de morbo. He sido piloto de mi propio avión, astronauta en mi planeta, doctora, amante, he vivido en mi almohada muchas vidas y mas años de los que en verdad tengo. 
Claro, luego de unos minutos o quizá puedan pasar horas horas, mi cuerpo mortal se pierde en una respiración profunda que   se lleva consigo toda la realidad irreal a un sueño profundo. y bueno, es difícil evitarlo, una vez que mis ojos dejan de ver solo queda espacio para dejar a la mente tomar el control, dejarla libre, dentro de ese sueño es su momento para decirme lo que ella necesite decirme.

sábado, 23 de junio de 2012

Inocencia de Adulto....

De pronto el reloj dejo de escucharse, el tiempo se había detenido en ese instante para mi. Mi cuerpo había quedado paralizado en silencio, miraba ahora sus miradas, sus gestos, intente descifrar los labios, todas las personas que se encontraban en el lugar llevaban un ritmo distinto, todos parecían distraídos, y nadie pudo notar que yo me había pausado, como en cámara lenta veía todo lo que me rodeaba, todo lo que había ignorado se engrandecía ante mis sentidos. Las palabras simplemente se tornaron aburridas y largas y no podía entender nada de lo que los demás decían. Mis manos y todo mi cuepro querían despojarse de mis ropas y liberar toda la tensión que aquellas prendas y aquellos principios  maltrataban a mi cuerpo. Hay estabas de nuevo, inocencia, regresabas a mi con mas fuerza que nunca, abrazándote aferrada a mi mente, a mi mundo. No pude ignorar aquella sensación que da cuando quisieras volver a  ser niño y recordar que ya no lo eres, me sentía demasiado cansada con aquella conversación, en aquel lugar y con aquellas personas hablando cosas sin importancia. sintiéndose inteligentes,  importantes e insensibilizadas. Quise abrazar a alguien, a quien fuese, en aquel instante, decirle realmente cuan importante era para mi, olvidar los formalismos y esas esas cosas que impenden el contacto humano natural y sincero, sin morbo. me preguntaba ¿que hacia yo sentada en aquella silla?, ¿y como es que había llegado hasta hay?, ¿como es que me había convertido en eso?, ¿como y cuando había comenzado a vivir así?. No pude ignorarme y sentí unas ganas enormes de terminar con aquella situación, me levante de mi silla, tome   mis cosas, me despedí, respire profundamente y salí de aquel lugar.